Vuelta, agosto, Barcelona

Seguidores de la Vuelta en la salida de Requena.

Comencemos a imaginar el recorrido de la próxima Vuelta. Y enseguida vemos lo siguiente: un sábado, 19 de agosto del 2017, la ronda española parte de la ciudad francesa de Nimes con una contrarreloj por equipos. Al día siguiente (domingo, 20 de agosto), la prueba afronta un recorrido totalmente francés para vivir un esprint cerca de la frontera catalana. Y es, a partir de aquí, cuando la ronda atraviesa (solo atraviesa) los Pirineos para adentrarse en territorio catalán.

Aunque pueda parecer lo contrario el matrimonio entre Catalunya y la Vuelta suele ser una constante desde la creación de la carrera. Este año las carreteras catalanas han estado ausentes del recorrido, aunque el pasado se llegó a Lleida y desde el 2010 se han descuabierto puertos como el Rat Penat y visitado diversas localidades como Castelldefels, Barcelona, Vilanova i la Geltrú, Tarragona, Navàs, sin olvidar, tampoco el Val d’Aran, y en todos estos rincones la prueba ha tenido una buenísima acogida de público.

Con esta imaginación que hoy domina este blog se puede apuntar enseguida el nombre de Barcelona, la capital catalana, en un mes de agosto del 2017, para incorporar la Vuelta como un reclamo turístico más, en una época del año en el que el público foráneo se mueve por las calles de la ciudad, busca alicientes y, deportivamente hablando, solo hace falta ver lo que ocurre cada verano con el torneo Joan Gamper, con un Camp Nou lleno de extranjeros que viven el partido de fútbol como si fuera un espectáculo ciudadano más.

Barcelona, además, tiene la fortuna de contar siempre con un tráfico fluido en agosto lo que no acarrea los problemas que se suscitarían en el caso de llegar la prueba en septiembre, más allá del fin de semana Y, además, con esa marca de la casa en la que la prueba busca cotas cortas que no marquen diferencias pero que, en cambio, activen la carrera y animen al público, la capital catalana tiene algunos tesoros escondidos. Y aquí apunto uno, un lugar donde se anotó la victoria Samuel Sánchez, aunque en la Volta, la subida que une la torre de Collserola con el aparcamiento del parque de atracciones del Tibidabo, de las que quitan el hipo y sin destrozar la general obliga a los corredores a retorcerse sobre sus bicis.

Por lo tanto, y aunque falta casi un año, con un poco de esta imaginación propuesta hoy, incorporemos la Vuelta y el mes de agosto a la ciudad de Barcelona.