Matxin y los Emiratos Árabes Unidos

Matxin

En el mundo del fútbol ya nadie se extraña que las grandes fortunas del Golfo Pérsico patrocinen a algunos de los mejores equipos de fútbol. Cuenta Joxean Fernández, a quien todos conocen como ‘Matxin’, mánager del conjunto ciclista de los Emiratos Árabes Unidos, que la realeza del país, que mueve los hilos de su equipo ciclista, se decanta entre el fútbol y el ciclismo. Y en fútbol, la pasión y los dólares, llamados también ‘petrodólares’, tienen como destino el Manchester City, el equipo de Pep Guardiola.

Resulta curioso también que en una mañana fría y soleada (martes, 20 de marzo, salida de Mataró, Volta 2018) los autocares de los Emiratos Árabes Unidos y los del conjunto de Bahréin hayan aparcado uno al lado del otro. Pese al origen árabe del dinero que mueve las bielas de las figuras de ambas escuadras, la rivalidad es máxima, sobre todo porque los dos mejores corredores italianos del momento, Fabio Aru (Emiratos) y Vincenzo Nibali (Bahréin, ganador el sábado de la Milán-San Remo y ausente de la ronda catalana) son los líderes de los dos únicos bloques árabes que, por ahora (nunca se sabe tal como gira la tierra), han invertido en el mundo de las bicis profesionales.

Tampoco resulta extraño la pasión de esa parte del planeta hacia el ciclismo cuando estos últimos años han estado organizando rondas por etapas, como los Tours de Catar o el de Abu Dhabi, que ganó Alejandro Valverde en febrero. “En los Emiratos hay una enorme pasión por la bici y son las clases más adineradas las que se decantan por este deporte. Algunos días a la semana cierran el circuito de automovilismo y también sucede con algunas carreteras del país”. Por supuesto, las bicis que llevan no son ‘lock cost’ y, además, pueden presumir de un equipo que aspira ganar Giro y Vuelta con Aru y luchar por el podio del Tour (y también por el triunfo en la Volta), con Dan Martin, el ciclista irlandés que ya se adjudicó la ronda catalana en el 2013 y que es uno más de los corredores afincados en Andorra.

Matxin siempre fue el más joven entre los directores clásicos y muchos pondrían en duda a los 47 años  que lleva casi dos décadas en este mundo, como técnico de equipos ciclistas. Mapei, Saunier Duval, Fuji, Foton y Geox han sido alguno de los equipos que ha dirigido. Estas tres últimas temporadas estuvo como cazador de talentos del conjunto Quick Step y suyas fueron algunas de las recomendaciones actuales, “en un equipo –como recuerda Matxin– en el que 16 de los corredores tienen menos de 26 años”. Siguió muy de cerca a Enric Mas, la perla del ciclismo mallorquín. En sus viajes a Colombia recomendó al equipo belga los fichajes de Fernando Gaviria y Álvaro Hodeg, el vencedor de la primera etapa de la Volta.

Dirigió a Juanjo Cobo en el triunfo absoluto en la Vuelta del 2011. Sin embargo, ni la victoria del corredor cántabro, ni el hecho de que fuera el rey, entonces príncipe, el que coronó a Cobo en Madrid, sirvió para que Geox, la firma de calzado, siguiera con la apuesta en el ciclismo. Fue entonces cuando Matxin pasó a dirigir a Lampre. En sus años con el entonces conjunto italiano se ficharon corredores como Rui Costa, que llegó al equipo tras proclamarse campeón del mundo en Florencia, el día en el que Purito Rodríguez y Valverde dejaron escapar el oro… una carrera en la que nunca se sabrá –casi como la leyenda de si fue Bartali el que cedió el bidón a Coppi, o al revés, en una de las fotos más míticas del Tour– cuál de los dos ciclistas españoles tuvo la culpa en el desatino que desencadenó la victoria portuguesa en la Toscana.

Ya con Matxin en el Quick Step el Lampre, patrocinado por una empresa italiana de cerámica, se transformó el año pasado en el Emiratos Árabes Unido y ahora ha llegado el técnico vizcaíno para intentar que el equipo, con el fichaje de Aru, luche por la victoria en las grandes vueltas. Y mientras crecía el Bahréin, con Nibali en sus filas, el Golfo Pérsico desembarcaba en el ciclismo. Matxin imparte la teoría de cómo afrontar la jornada antes de que parta la segunda etapa de la Volta. Luego, como cuando los futbolistas marcan goles o no, deberán ser los corredores los que respondan en la carretera. Desde el coche solo se les puede dirigir, auxiliar y aconsejar.

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