La visita de Contador… en su etapa

Contador miercoles

Si este miércoles Alberto Contador hubiese estado subido al escenario del Tour todo el mundo habría estado presto y dispuesto a asistir al ataque del madrileño. Habría sido su etapa. Quizá, luego, el demarraje, el ímpetu por poner la carrera patas arriba, habría quedado solo en un gesto hacia la galería. ¡Pero que detalle! En la imaginación, Contador enseguida aparece bebiendo un sorbo de agua del botellín de su bici. La boca está seca y solo espera que baje Christian Prudhomme, el director del Tour, la bandera de cuadros. Mira a derecha y a izquierda, quiere saber dónde están situados Chris Froome y Geraint Thomas. Y ya lo vemos situado como si fuese un esprínter para tratar de dejarlos a todos, para afrontar la etapa como si fuera una contrarreloj individual, aunque luego, a 20 kilómetros de la meta, cansado de la exhibición, levante el pie y no le quede más remedio que caer capturado por el ejército de ciclistas que lo persigue.

Así era Contador en un día de apenas 65 kilómetros de combate, en su etapa, en sus Pirineos y en ese Tour que ganó dos veces, que podrían haber sido tres, y quizás incluso más de no haber sucumbido siempre al terror de la ‘grande boucle’ con un sinfín de caídas desde inicios de esta década. Pareció como si la maldición de Pau lo persiguiese, desde la jornada de descanso del 2010.

Ha querido Contador dejarse ver por el Tour. Desde inicio de temporada ha sido y sigue siendo una de las voces de Eurosport en las retransmisiones ciclistas de la cadena deportiva. Y, para el canal, está recorriendo, en compañía de Juan Antonio Flecha, el exciclista catalán que también colabora con Eurosport, las tres etapas pirenaicas. Ha regresado con su bicicleta a la misma carretera que lo convirtió en una de las estrellas del Tour.

Las viejas (o no tan viejas) glorias siguen cautivadas por la carrera. En las salidas o las metas del Tour resulta casi imposible no cruzarse con algún antiguo corredor francés, con Bernard Thévenet y Raymond Poulidor a la cabeza. Eddy Merckx ha estado un par de días. También se dejó ver por Bretaña Bernard Hinaut y Andy Schleck acompañó a la caravana de la carrera el pasado martes durante la primera etapa pirenaica. Ya hace unos cuantos días (parece una eternidad con tanto movimiento y cambio de hoteles y ciudades) Óscar Pereiro coronó en bici el Muro de Bretaña y hasta Joseba Beloki se ha querido acercar por los Pirineos, al igual que Roberto Laiseka y hasta Juan Carlos Unzué, en bicicleta, por supuesto, aunque sus éxitos deportivos tengan más relación con el balón que con el ciclismo, a pesar de los lazos de hermandad que le unen al conjunto Movistar.

Y, mientras tanto, Contador pedalea para volver a recoger el aplauso de los aficionados apostados en las cunetas y que lo reconocen cuando pasa junto a ellos… todavía a una velocidad endiablada. ¡Y con frenos de disco!

 

 

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