Hay un ‘lince’ suelto en la montaña

Mate

José Luis Laguía fue contemporáneo de Pedro Delgado. Corrieron muchos años juntos en el Reynolds y también en el PDM. Cuando llegaba la Vuelta Joselu se transformaba. A la primera subida ¡zas! atacaba lo justo y necesario para sumar puntos, para convertirse durante cinco ediciones en el Rey de las cumbres de la ronda española. Ahora, en esta edición hay un ‘Lince’ suelto por las montañas de la Vuelta, el que quiere correr en libertad como estos felinos de su tierra, a los que tanto ama y a los que hay que proteger.

Hasta que este lunes la Vuelta 2018 ha descansado en Salamanca, los ciclistas habían recorrido un total de 1.432 kilómetros. Pues bien, Luis Ángel Maté, el protagonista de esta historia, lleva 795 escapados; es decir, más de la mitad de los superados por todos los protagonistas de la prueba. Por primera vez, Maté y su equipo, el Cofidis, decidieron prescindir del Tour, que se fuera al Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada, el CAR donde pasa más de 90 días al año, a preparar esta carrera. Y allí fue, mientras calentaba los músculos de sus piernas rodando por la sierra granadina, donde empezó a surgir una idea. Vio el recorrido, los puertos, los puntos que se sumaban en cada montaña, y se dijo por qué no, por qué no probarlo, por qué no intentar llegar a Madrid con el jersey a lunares -en la Vuelta son azules y en el Tour rojos- que identifica al mejor escalador de la prueba y por lo tanto al líder de la montaña.

Ya el primer día de etapa en línea, por las carreteras de su Málaga del alma, Maté se escapó y repitió al día siguiente, y luego en Granada, y prácticamente en cada etapa. Es lo que se podría denominar la táctica Laurent Jalabert, la que empleó en los años 2001 y 2002 para imponerse en esta clasificación. Maté hace igual. Se cuela en la escapada de todos los días si hay puertos por el camino, esprinta en cada subida, suma puntos en su zurrón particular y luego, al final, da igual que haya otro puerto, con los deberes bien hechos se deja capturar por quienes pelean por la general de la Vuelta.”Yo creo que con 70 puntos podré comenzar a pensar que puedo ganar esta clasificación. Sin duda, poder subir con este ‘maillot’ en el podio final de Madrid sería impresionante, una de las principales gestas de mi carrera deportiva”, cuenta, en Salamanca, este veterano corredor marbellí, de 34 años; sin duda, uno de los ciclistas más mediáticos del Cofidis.

En su palmarés figuran, hasta ahora, dos victorias profesionales en la Ruta del Sur, en Francia, y en el Tour de San Luis, en Argentina. “Este jersey es uno de los objetivos de mi equipo. Los compañeros me ayudarán a conseguir esta clasificación en una Vuelta que, hasta ahora, nos está saliendo de 10″. Han ganado también una etapa con Nacer Bouhanni. Este lunes, como la mayoría de corredores de la Vuelta, Maté ha rodado un poco por los alrededores de Salamanca. “Ahora hay que pensar en lo que queda. Creo que esta clasificación ya podría quedar definida, más o menos, en las etapas leonesas y asturianas del próximo fin de semana”.

Hasta ahora lleva 60 puntos -los últimos años algunos vencedores han conseguido llegar victoriosos a Madrid con menor puntuación– y ha pasado en primera posición el 75% de los puertos de primera categoría visitados en esta primera semana de carrera. Conocido como ‘El Lince de Andalucía’, Maté lleva ya siete días de líder de la montaña y ha ganado, además, en dos ocasiones el premio de la combatividad. Es, por ahora y con diferencia, el corredor que más veces está pisando el podio de la Vuelta. Y, puede asegurar, que no le duele, ni mucho menos, ni el premio ni el saludo al público desde el verdadero olimpo de los campeones.