¡Esto es Bruselas!

Merckx reducida

Si estos días se pasea a pie por Bruselas, que es lo más recomendable -coger el coche más que una locura es un martirio de embotellamientos-, enseguida se verán banderines amarillos que cuelgan por todas partes. No es que la población haya enloquecido ni atribuya a ese color, como sucede en otra zona de Europa, una simbología política, simplemente sucede que el amarillo es el tono con el que se identifica al Tour. Precisamente este año se cumple el centenario de la creación del ‘maillot’ con el que se distingue al primer clasificado de la general de la ronda francesa que empieza este sábado en la capital belga.

Si se observan los escaparates de las tiendas que hay alrededor de la famosa Grand Place se verán muchos carteles siempre con la misma cara, sobre una bici, gesto de rabia y hasta de sufrimiento. Es Eddy Merckx, un símbolo de Bélgica por muchos años que pasen. Es más, se podría decir que Tintín y Merckx son algo así como los personajes más queridos de este pequeño país que divide sus simpatías entre dos idiomas, el francés y el flamenco. Si el Tour parte de Bruselas es para celebrar que hace 50 años Merckx logró la primera de sus cinco victorias en París.

Es imposible que ningún ciudadano de Bruselas no sepa que el Tour parte mañana de su ciudad. Y es imposible, guste o no el ciclismo, porque las autoridades municipales, la televisión, la prensa y la radio y por supuesto las advertencias a través de las redes sociales, recuerdan que el sábado y el domingo no se puede coger el coche y que toda la ciudad estará cortada por las bicicletas. Por si fuera poco, se espera que este fin de semana miles de personas acudan desde todas partes del país, pero también de Holanda, Luxemburgo y Francia a vivir en directo los primeros kilómetros de la Grande Boucle del 2019.

El Ayuntamiento de Bruselas ha decidido que el metro, el transporte recomendado para moverse a través del subsuelo de Bruselas, sea gratuito. Ni siquiera los coches acreditados por el Tour, más de un millar, podrán moverse si no siguen al pie de la tabla y con la carretera cerrada el trazado de la primera etapa que recorrerá los alrededores de la capital belga y pasará por los alrededores de algunas ciudades próximas como Charleroi y Waterloo -¿suena de algo, no?-.

Y el domingo, más de lo mismo, aunque en este caso la contrarreloj por equipos tendrá un carácter más urbano al recorrer desde el Palacio Real hasta el famoso Atomium varios barrios de la ciudad. ¡Esto es Bélgica! esto es territorio ciclista, la ciudad de Merckx, de los mil idiomas, de la cerveza artesanal y de los mejillones con ‘frites’, pero también la capital del ciclismo mundial hasta el lunes por la mañana.

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