El padre en el coche y el hijo en la bici

Ledanois

No suele ser habitual que padre e hijo compartan competición. Y mucho menos que el progenitor dirija a su descendiente desde el coche en toda una carrera oficial como es la Volta. “Si hay que dar una bronca se la lleva igual que cualquier otro. En eso no puedo hacer distinciones”. El padre, quien habla, se llama Yvon Ledanois y fue ciclista profesional a finales del siglo pasado. El hijo cogió su misma afición. Y, además, lo hizo convencido de que podía ser toda una estrella del pelotón. En el 2015, en la ciudad estadounidense de Rimmond, Kévin Ledanois, ahora con 25 años, se proclamó campeón del mundo sub 23. Y si no se llega a equivocar de vuelta podría ya haberlo hecho un año antes en Ponferrada. Creyó que el Mundial acababa antes de lo que estaba previsto y se quedó con las ganas de enfundarse el jersey arcoíris.

Ahora ambos representan al conjunto francés del Arkéa en la ronda catalana. Warren Barguil es el jefe de filas, aquí y en el Tour, lugar donde Kévin espera ganarse la plaza con el visto bueno de su padre. Yvon es quien lo debe seleccionar entre los ocho ciclistas que representarán a esta escuadra patrocinada por una entidad bancaria y que corre con bicicletas vascas, las famosas BH.

De hecho, Yvon Ledanois siempre tuvo una magnífica relación con los banqueros franceses amantes del ciclismo. A mediados de la década pasada Caisse d’Epargne le preguntó qué había que hacer para patrocinar a una escuadra ciclista. Lo hicieron con la temporada comenzada y sin tiempo de montar una nueva estructura. “Fue a medidados del 2005. Preguntaron si había algún equipo francés de primer nivel necesitado de patrocinador. Al no existir esa posibilidad miramos hacia Europa y nos encontramos con la posibilidad de coger al conjunto de José Miguel Echávarri y Eusebio Unzué“. Ya hacía un par de años que Banesto había finiquitado su relación con el ciclismo. Corría el conjunto navarro patrocinado por Illes Balears, en una etapa, al menos políticamente, para olvidar, con Jaume Matas como presidente del Govern Balear bajo las siglas del Partido Popular. Lo que pasó después es de sobras conocido.

Echávarri y Unzué necesitaban del oxígeno económico de alguna marca comercial para continuar con un proyecto que comenzó ahora hace 40 años. Ledanois les ofreció el patrocinio de Caisse d’Epargne y él se integró como técnico en una estructura que deportivamente ya tenía a Alejandro Valverde como principal reclamo. En el 2006 compartieron patrocinio Caisse d’Epargne e Illes Balears y ganaron el Tour de la mano de Óscar Pereiro gracias a su fantástica escapada camino de Montélimar y después de la descalificación por dopaje de Floyd Landis.

Ledanois pasó luego por el BMC. Ahora está al frente del Arkéa, equipo que aspira a destacar en la montaña de próximo Tour gracias a Barguil. Allí Kévin Ledanois, que ya debutó el año pasado en la ronda francesa, tendrá que ayudar a su compatriota. “Dirigir a un hijo no supone ningún problema añadido. Lo único, cosa que espero con toda mi alma que nunca ocurra, es que no se cómo reaccionaré si sufre una caída grave. Es mi hijo”. Mejor, de todas maneras, no tener que planteárselo nunca.

 

 

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