El capitán de ruta

Rojas

En un equipo ciclista no solo cuentan los jefes de fila, los que asaltan los podios, los que se llevan los focos de la fama. Hay unos protagonistas detrás, los que no solo animan y gratifican a los líderes en carrera, sino también en las horas de sosiego en los hoteles. Decía hace muchos años José Miguel Echávarri, creador del proyecto que hoy se llama Movistar, que el papel de Pruden Induráin era a veces mucho más importante fuera que dentro de la carrera. Pruden, mucho más extrovertido que Miguel, era su habitual compañero de habitación, el que lo animaba si era necesario y con quien el cinco veces ganador del Tour hablaba de cosas que difícilmente confesaba a otros compañeros que no fueran su hermano.

El Movistar desde hace años tiene un capitán de ruta, cuyo papel es tan importante dentro como fuera, en este caso, de la Vuelta. Se llama José Joaquín Rojas, quien llegó al ‘ocho’ del Movistar de la ronda española a última hora en sustitución de Richard Carapaz, tras su polémica caída en un critérium de Holanda.

A Rojas lo llaman ‘Rojillas’ en el pelotón. Comenzó siendo un velocista, papel que cambió con el paso de los años para convertirse en un aliado de los líderes del Movistar, en todos los terrenos, incluidas fugas y montaña, desde Alejandro Valverde a Mikel Landa pasando por Nairo Quintana. Y no es ninguna barbaridad decir que posiblemente su equipo tendría ahora un Giro menos en el palmarés de no haber corrido Rojas la pasada edición del Giro en la que Carapaz consiguió la victoria y Landa la cuarta plaza de la general. Él cogió los galones, él fue el que animó y metió en carrera a Landa cuando el ciclista alavés tuvo sus dudas debido al mal inicio de la carrera, con dos actuaciones muy flojas en las contrarrelojes debido, entre otras cosas, a un proceso alérgico que sufría. Rojas lo concienció y fue clave en la perfecta coordinación entre el corredor vasco y el ecuatoriano en la victoria, quizá la mejor versión, al margen de lo que pueda ocurrir ahora en la Vuelta, del Movistar en la presente temporada.

Ya hace muchos años que corre en el equipo. Pieza inicial en aquel bloque murciano, siempre con Valverde a la cabeza, luego con Rubén Fernández y en el que también estuvo Fran Pérez en los inicios. Ha renovado dos años más por el Movistar. Y así ha sido porque el papel de capitán de ruta es tan necesario en el ciclismo como el aire puro que los corredores respiran en montañas como las que se afrontan este domingo en la etapa andorrana de la Vuelta.