De rojo y de Mota del Cuervo, de un lugar de la Mancha

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Cuenta la leyenda que Miguel de Cervantes estaba molesto con el alcalde de Mota del Cuervo y por esa razón, cuando cogió la pluma y empezó a escribir ‘El Quijote’, no quiso nombrar a la localidad natal de Jesús Herrada, el líder de la Vuelta, y se refirió a ella como el famoso “lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme”.

Ya, por aquella época, los molinos eran la tarjeta de presentación del pueblo, siete tiene Mota del Cuervo, que presume junto a los hermanos Jesús y José Herrada, también de la ermita de Manjavacas, en honor de la Virgen Antigua. Los alcaldes de Mota del Cuervo siempre han tenido carácter, en una localidad que destaca siempre por sus ideas progresistas. Al margen de un par de periodos de gobiernos municipales del PP, la localidad creció en la Transición bajo la administración del PCE, luego de Izquierda Unida y ahora del PSOE.

Es un pueblo tintado en blanco, que está a la vez lejos y cerca de todo, en el corazón de Cuenca, con planicies por las que los hermanos Herrada pueden entrenar con sus bicis en libertad. Merece la pena visitar el famoso mesón Don Quijote para degustar la cocina manchega que los Herrada deben administrar para no romper la dieta como deportistas de élite que son.

Si cualquier lector se acerca en época invernal por la localidad es fácil que se cruce con dos chicos vestidos de rojo, con el uniforme del Cofidis, y entrenando en bici a una velocidad endiablada, como hacen todos los profesionales. José es el mayor -ya es padre, por cierto- y empezó en el Caja Rural antes de incorporarse al Movistar. Jesús, el más joven, es también la auténtica revelación de este pueblo de poco más de 6.000 habitantes, tímido con la prensa, casi tanto como cuando este periodista lo conoció en Cuenca en unas famosas tertulias ciclistas que se hicieron hasta hace pocos años. Lo que costó arrancarle una palabra a Jesús, que asistía acompañado por sus padres y atendía lo que decían los invitados. Era el otoño del 2010 y se preparaba para vivir su primera temporada en el conjunto Movistar. Un año más tarde llegó José al conjunto de Eusebio Unzué. Jesús tiene 28 años y su hermano mayor 32.

Si Jesús es tímido con los periodistas, en la intimidad del equipo es otra cosa. El jueves por la noche hasta se metió en la cama, bromeando, por supuesto, con el jersey rojo de líder, el que ha paseado este viernes desde los valles mineros de Asturias a los de León. Lució el ‘maillot’ con la felicidad de sentirse el mejor clasificado de la ronda española. Pero siempre con los sentimientos por dentro. Por algo es de un lugar de la Mancha cuyo nombre -Mota del Cuervo- siempre debería recordarse.