Dani Navarro, un hombre en fuga

 

Dani Navarro, junto al autobús del conjunto Cofidis

No digáis Dani Navarro sin más. Mucho mejor acompañar su nombre con una proclama: “Dani Navarro, un hombre en fuga”; una victoria en el Tour es su objetivo, con la constancia de que de tanto buscarla no queda más remedio que encontrarla, en la todavía larga ruta hacia París. “Ya llevo un tercer y un cuarto puesto en los Pirineos”. Y es tan difícil, tanto, con la calidad y el potencial de corredores que hay en el Tour, que quedar entre los cinco primeros en cualquier etapa de montaña, por mucho que el pelotón principal de los que pelean por la clasificación general permitan escapadas, que la hazaña tiene un mérito importante. En el Tour no se regala una victoria, se pelea por ella, bien pedal a pedal entre los que aspiran al jersey amarillo, o manillar a manillar entre los que ya en los últimos kilómetros saben que, por mucho que vayan fugados, solo uno de ellos será recompensado con el triunfo, el que subirá al podio, el que se llevará la ovación y al que Bernard Hinault, en su último año como imagen de la ronda francesa (después de la París-Tours se jubila), le estrechará la mano.

Corre Dani Navarro con el dorsal acabado en uno del conjunto Cofidis, el reservado al jefe. El ciclista asturiano cumplirá el lunes 33 años y se ha concienciado para que su escuadra logre la victoria que tanto desea en el Tour, el objetivo que persiguen. Y para ello él ha sido designado como el mejor hombre entre los nueve de Cofidis, el que más y mejor conoce la prueba francesa, el que consiguió acabar en el ‘top ten’ en la edición del 2014 (fue noveno) y el que se retiró, llorando, sin fuerzas, con una gastroenteritis terrible, cuando se decidía a afrontar los Alpes con ganas de conseguir algo importante. Ese año tuvo que esperar a la llegada de Cantabria para atacar en los repechos finales del parque de Cabárceno y anotarse la victoria durante la Vuelta. Tan buen rendimiento dio en la ronda española (décimo de la general) que Javier Mínguez, el seleccionador de ciclismo, se lo llevó al Mundial de Ponferrada donde Alejandro Valverde acabó tercero y se colgó la medalla de bronce.

“Tengo que medir mucho los ataques, por ejemplo en estas etapas de viento, puesto que solo peso 60 kilos y sufro mucho con el aire”. Aún así, sin ser su territorio, soplando el mistral con violencia sobre las carreteras provenzales, Dani ha vuelto a escaparse este jueves en ruta hacia el Ventoux, o lo mucho que ha quedado de él, con la llegada hasta el famoso Chalet Reynard, el lugar donde almuerzan los esquiadores que se atreven con la nieve de la pequeña estación enclavada en lo alto del ‘Gigante de Provenza’.

“Espero llegar a los Alpes en forma para buscar allí otra escapada buena y tratar de apuntarme la victoria”. Navarro y  Luis Ángel Maté son los dos ciclistas españoles del Cofidis y ambos están presentes en la ronda francesa. “Aún no quiero pensar en la Vuelta porque todavía no tenemos el conjunto confirmado”, añade Navarro. En la Vuelta, por ahora, solo se sabe que Nacer Bouhanni será el líder de la escuadra con la intención de apuntarse la victoria en alguno de los esprints previstos en la carrera española: llegadas a Bayona, Lugo, Peñíscola, Gandía y Madrid, entre las más probables.

Dani no se enreda la lucha por la general. Él va a lo suyo, Él trata de estar atento cuando se forma la escapada del día, en los primeros kilómetros, y luego aprieta y colabora con sus compañeros de fuga para ganar minutos y para jugarse después la suerte de la etapa con el deseo de que la fuerza lo acompañe.

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