Cuando la Vuelta acaba en el hospital

Uran

Vino a correr la Vuelta y jamás pensó, ni en la peor pesadilla, que lo que suponía podía ser un viaje triunfal hasta Madrid se convertiría en una larga estancia ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (curiosamente con las mismas siglas de la Unión Ciclista Internacional, UCI). Las caídas, por desgracia, siempre figuran como guion en una carrera ciclista. Rigo Urán, el protagonista de esta historia, es uno de los corredores más populares de Colombia. No en vano ha sido una vez segundo en el Tour y en otras dos ocasiones ha finalizado el Giro en idéntica posición. Nairo Quintana, el emergente Egan Bernal, por el triunfo en el Tour, y Urán forman la triple primera línea de grandes figuras en un país que ya es una verdadera saga de estrellas, donde también está Superman López y una lista que ya parece inagotable y que ha convertido a Colombia en un referente mundial de este deporte.

Urán es el más veterano del trío, 32 años, el que empezó a adquirir fama de magnífico corredor cuando fichó por el Caisse d’Epargne, el actual Movistar, para coincidir, entre otros y cómo no, con Alejandro Valverde. Pasó, entre otros equipos, por el Quick Step y el Sky antes de llegar al EF, con el que se disponía a asaltar el jersey rojo de la Vuelta tras llegar a París en la séptima plaza de la general.

Pero, lo que son las cosas, a la primera de cambio sufrió una brutal caída que lo condujo directamente de la carretera de la ronda española al hospital de Castellón. Sucedió en la etapa que finaliza en Ares del Maestrat donde ganó el corredor del Cofidis Jesús Herrada. En el kilómetro 107 debido a una maniobra torpe del alemán Tony Martin se produjo una caída masiva en la que también se vieron involucrados Víctor de la Parte y el irlandés Nicolas Roche. Todos a la ambulancia, para el hospital o para casa.

Urán se llevó la peor parte y comenzó, de forma involuntaria, a ser el protagonista en los boletines de los enviados especiales colombianos a la Vuelta. En las urgencias del hospital de Castellón le confirmaron una fractura en el omoplato y otra en la clavícula, ambas en el lado izquierdo del cuerpo, y ya le dijeron que se tenía que operar. Tras una valoración rápida y las opciones de ser intervenido en Barcelona o en Mónaco, donde vive, el corredor colombiano, se decantó por la capital catalana y porque le hablaron del doctor Xavier Mir y del hospital Dexeus. Supo que el especialista catalán era el médico de confianza de la mayoría de las grandes estrellas motociclísticas, así que una ambulancia lo llevó de Castellón a Barcelona.

La situación, ya en la Dexeus, emperó para Rigo. Más pruebas radiológicas determinaron que un pulmón estaba dañado por culpa de una costilla que se había fisurado. Además, le encontraron una microfractura en la zona cervical, a consecuencia también de la caída. Debido a que tenía un pulmón inflamado se le ingresó por precaución en cuidados intensivos. Hasta el pasado jueves no recuperó la normalidad respiratoria y entonces entró en quirófano. Hasta siete horas necesitó el doctor Mir para reparar, sobre todo, el omoplato que era donde tenía la fractura más complicada.

Rigo desea ahora regresar a Colombia lo más pronto posible, aunque sigue ingresado en Barcelona y todavía sin una fecha concreta para recibir el alta. “Estoy vivo de ‘chimba’ (chiripa)”, ha llegado a comentar Urán a los enviados especiales de su país a la Vuelta, lo que ha provocado una enorme preocupación en Colombia. Ahora le aguarda una larga -y no fácil- recuperación aunque espera regresar a la competición el año que viene, tras un 2019 que ha sido pésimo en cuanto caídas de estrellas de este deporte, como las que tuvieron Chris Froome en junio y Tom Dumoulin en el Giro y que obligaron a ambos a tener que renunciar al Tour.